viernes

Te extraño


miércoles

Tragedia


jueves

Presente


lunes

Amistad


viernes

Conocer a los demás

Nos cuenta Plutarco en una de sus historias, que en aquellos tiempos de la antigüedad había un romano que decidió separarse de su mujer abandonándola.
Sus amigos le recriminaron por ello, pues no veían claros los motivos de aquel divorcio:
-¿No es hermosa? -preguntaban.
-Sí. Lo es. Y mucho.
-¿No es, acaso, casta y honrada?
-Sí. También lo es.
Extrañados, insistían en conocer el motivo que había llevado a su amigo a tomar una decisión tan extrema.
El romano, entonces, se quitó un zapato y mostrándolo a sus amigos, preguntó:
-¿Es bonito?
-Sí. Lo es-dijeron ellos.
-¿Está bien hecho?
-Sí. Eso parece -todos aprobaron.
Y entonces él, volviéndoselo a calzar, les aseguró:
-Pero ninguno de ustedes puede decir dónde me aprieta.

De ahí viene la típica frase que hemos oído alguna vez: "¿Dónde me aprieta el zapato?"
Nadie puede saberlo sino el mismo que lo usa. Nadie más que uno mismo puede estar en sus propios zapatos.

Los cheyennes, indios americanos, tienen una frase que encaja con lo expresado. Dice: "Para conocer a una persona, hemos de andar muchos kilómetros con sus propios mocasines".
Algo similar al proverbio español: "No conocerás a nadie hasta haber consumido con él un saco de sal".

De ahí el respeto que nos han de inspirar las decisiones ajenas. Siempre corresponden a situaciones que desconocemos. Y es que no estamos en los zapatos de la otra persona.¡Sepamos dónde nos aprieta el zapato!Pero evitemos juzgar dónde les aprieta a los demás.

Gracias a Astrónoma por el cuento. Besos la más brillante.

jueves




domingo

Café para dos


La ilusión


viernes

Aire fresco


miércoles

El cariño


martes

Valorar


lunes

Morir en tu veneno


Queda mucho bueno por vivir


domingo

Almas en silencio


Amor Eterno


jueves

Urgente


lunes

19 de Marzo


miércoles

Caminante


Sin respuestas


Disfrútalo


Belleza


Vive hoy


Lucha


Justificar


Cuidar


Tu felicidad


Magia


Fiel y leal


Absurdo


Tulipanes


Rebeldes


Contar estrellas


8 de Marzo


Puentes


Vive y deja vivir


Corazón salvaje

De las estrellas que admiré, mojadas por ríos y rocíos diferentes,
yo no escogí sino la que yo amaba y desde entonces duermo con la noche.

De la ola, una ola y otra ola, verde mar, verde frío, rama verde,
yo no escogí sino una sola ola: la ola indivisible de tu cuerpo.

Todas las gotas, todas las raíces, todos los hilos de la luz vinieron,
me vinieron a ver tarde o temprano.
Yo quise para mí tu cabellera.
Y de todos los dones de mi patria sólo escogí tu corazón salvaje.

P. Neruda

Imaginación


Iluminar


Nadie me conoce


Prometo ser feliz


Caprichoso destino


Avanzar


Soledad


Sin murallas


Ilusión


Silencios


Deseo


Ser feliz


LLegar


Soñadora


No estés lejos

No estés lejos de mí un sólo día, porque cómo,
porque, no sé decírtelo, es largo el día,
y te estaré esperando como en las estaciones
cuando en alguna parte se durmieron los trenes.
No te vayas por una hora porque entonces
en esa hora se juntan las gotas del desvelo
y tal vez todo el humo que anda buscando casa
venga a matar aún mi corazón perdido.
Ay que no se quebrante tu silueta en la arena,
ay que no vuelen tus párpados en la ausencia:
no te vayas por un minuto, bienamada,
porque en ese minuto te habrás ido tan lejos
que yo cruzaré toda la tierra preguntando
si volverás o si me dejarás muriendo.

-Pablo Neruda-

Uno mismo


Demasiado tarde


Adular


Acorazarse


Olvidar


lunes

Pasar página


El tiempo decide


Los Magos


Apadrinar


Feliz Año para la Paz


Corazón caliente


Año Nuevo


Feliz 2007


Plena felicidad


Eterna felicidad


Sin ti


No permitas llorar


Tu morada


Ausentes


Inma


Angeles


Quererse


El camino del corazón


Indiferencia


Valores


El valor del tiempo


Había una vez una isla, en la que convivían todos los Sentimientos y Valores del Hombre:El Buen Humor, La Tristeza, La Sabiduría... y muchos otros, incluso El Amor.
Un día se anunció a los Sentimientos que la isla estaba a punto de hundirse.
Entonces todos se apresuraron a partir en sus barcos.
Únicamente el Amor quedo esperando solo, hasta el último momento.
Cuando la isla estaba hundiéndose el Amor decidió pedir ayuda.
La Riqueza pasó cerca en una ostentosa barca y el Amor preguntó:"Riqueza, ¿me puedes llevar contigo?"
"No puedo porque tengo mucho oro y plata dentro de mi barca y no hay lugar para ti".
Entonces el Amor decidió pedirle al Orgullo que estaba pasando en una magnífica barca:"Orgullo te lo ruego...¿puedes llevarme contigo?"
"No puedo llevarte, Amor...-respondió el Orgullo-: "aquí todo es perfecto, podrías arruinar mi barca".
Entonces el Amor dijo a la Tristeza que se estaba acercando:"Tristeza te lo suplico , déjame ir contigo"."Oh Amor” respondió la Tristeza, "Estoy tan triste que necesito estar sola".
Llegó el Buen Humor frente al Amor pero estaba tan contento que ni sintió la llamada de auxilio.

De repente una voz dijo:
"Ven Amor, te llevo conmigo"
Era un viejo quien lo había llamado.
El Amor se sintió tan contento y lleno de gozo que olvidó preguntar su nombre al viejo.
Cuando llegó a tierra firme se encontró con la Sabiduría y el viejo partió.
El Amor agradecido se dio cuenta de cuánto le debía y preguntó a la Sabiduría:"¿Puedes decirme quien me ayudó?"
Ella le respondió: “ El Tiempo”.
¿Porque será que El Tiempo me ha ayudado?" demandó de nuevo El Amor.
El Saber lleno de Sabiduría respondió:
“Porque solo El Tiempo es capaz de comprender cuan importante es el Amor en la vida"
"Tiempo al tiempo"

A mi manera


La decepción


La paciencia


Amiga soledad


Otra oportunidad


No tires la toalla


Sonreir


Optimista


Escondida


Despedida


Complicidad


Atravesar el tiempo


Triana


Diferente


Sirena


Mienten los que dijeron que yo perdí la luna,
los que profetizaron mi porvenir de arena,
aseveraron tantas cosas con lenguas frías:
quisieron prohibir la flor del universo.
«Ya no cantará más el ámbar insurgente de la sirena,
no tiene sino pueblo.»
Y masticaban sus incesantes papeles
patrocinando para mi guitarra el olvido.
Yo les lancé a los ojos las lanzas deslumbrantes
de nuestro amor clavando tu corazón y el mío,
yo reclamé el jazmín que dejaban tus huellas,
yo me perdí de noche sin luz bajo tus párpados
y cuando me envolvió la claridad nací de nuevo,
dueño de mi propia tiniebla.
P.Neruda

En la isla

Toda la noche he dormido contigo
junto al mar, en la isla.
Salvaje y dulce eras entre el placer y el sueño,
entre el fuego y el agua.
Tal vez muy tarde nuestros sueños se unieron
en lo alto o en el fondo,
arriba como ramas que un mismo viento mueve,
abajo como rojas raíces que se tocan.
Tal vez tu sueño se separó del mío
y por el mar oscuro me buscaba como antes
cuando aún no existías, cuando sin divisarte
navegué por tu lado, y tus ojos buscaban
lo que ahora -pan, vino, amor y cólera-
te doy a manos llenas porque tú eres la copa
que esperaba los dones de mi vida.
He dormido contigo toda la noche mientras
la oscura tierra gira con vivos y con muertos,
y al despertar de pronto en medio de la sombra
mi brazo rodeaba tu cintura.
Ni la noche, ni el sueño pudieron separarnos.
He dormido contigo y al despertar tu boca
salida de tu sueño me dio el sabor de tierra,
de agua marina, de algas, del fondo de tu vida,
y recibí tu beso mojado por la aurora
como si me llegara del mar que nos rodea.
NERUDA

Buen futuro


Siembra vientos


Lágrima valiente


La voluntad


Melancolía


Sed de ti

Sed de ti
Sed de ti me acosa en las noches hambrientas.
Trémula mano roja que hasta su vida se alza.
Ebria de sed, loca sed, sed de selva en sequía.
Sed de metal ardiendo, sed de raíces ávidas......
Por eso eres la sed y lo que ha de saciarla.
Cómo poder no amarte si he de amarte por eso.
Si ésa es la amarra cómo poder cortarla, cómo.
Cómo si hasta mis huesos tienen sed de tus huesos.
Sed de ti, guirnalda atroz y dulce.
Sed de ti que en las noches me muerde como un perro.
Los ojos tienen sed, para qué están tus ojos.
La boca tiene sed, para qué están tus besos.
El alma está incendiada de estas brasas que te aman.
El cuerpo incendio vivo que ha de quemar tu cuerpo.
De sed. Sed infinita. Sed que busca tu sed.
Y en ella se aniquila como el agua en el fuego.

Pablo Neruda

Optimista


Mejores amigos


La mirada


El tímido


Vivir la vida


Yo mismo


Conservar amigos


sábado

Corazón para amar


Hambre de ti

Tengo hambre de tu boca, de tu voz, de tu pelo
y por las calles voy sin nutrirme, callado,
no me sostiene el pan, el alba me desquicia,
busco el sonido líquido de tus pies en el día.
Estoy hambriento de tu risa resbalada,
de tus manos color de furioso granero,
tengo hambre de la pálida piedra de tus uñas,
quiero comer tu piel como una intacta almendra.
Quiero comer el rayo quemado en tu hermosura,
la nariz soberana del arrogante rostro,
quiero comer la sombra fugaz de tus pestañas
y hambriento vengo y voy olfateando el crepúsculo
buscándote, buscando tu corazón caliente
como un puma en la soledad de Quitatrúe.

P. Neruda

Amor imposible


Aviso a navegantes


Vive tus sueños


Sonríe a la vida


Luz propia


Paraíso


Vive tus sueños


Avanzando


Primavera


Mi tata


El alma llora


Tren sentimientos


Regalar


Oscuridad


Amargo éxito


Dia especial


Una rosa


Apenas te he dejado,
vas en mí, cristalina
o temblorosa,
o inquieta,
herida por mí mismo
o colmada de amor,
como cuando tus ojos
se cierran sobre el don de la vida
que sin cesar te entrego.
Amor mío
nos hemos encontrado
sedientos y nos hemos
bebido toda el agua y la sangre,
nos encontramos
con hambre
y nos mordimos como el fuego muerde,
dejándonos heridas.
Pero espérame,
guárdame tu dulzura.
Yo te daré también
una rosa.

P.Neruda


Si a la vida


Abandono


Hasta la victoria


Amor exclusivo


Tu decides


Malas personas


El alfarero

Todo tu cuerpo tiene
copa o dulzura destinada a mí.
Cuando subo la mano
encuentro en cada sitio una paloma
que me buscaba, como
si te hubieran, amor, hecho de arcilla
para mis propias manos de alfarero.
Tus rodillas, tus senos,tu cintura
faltan en mí como en el hueco
de una tierra sedienta
de la que desprendieron
una forma,y juntos
somos completos, como un solo río,
como una sola arena.

Pablo Neruda

Querer


Rebelde hasta la muerte


Silencios


Mujer carnal

Plena mujer, manzana carnal, luna caliente,
espeso aroma de algas, lodo y luz machacados,
qué oscura claridad se abre entre tus columnas?
Qué antigua noche el hombre toca con sus sentidos?
Ay, amar es un viaje con agua y con estrellas,
con aire ahogado y bruscas tempestades de harina:
amar es un combate de relámpagos
y dos cuerpos por una sola miel derrotados.
Beso a beso recorro tu pequeño infinito,
tus márgenes, tus ríos, tus pueblos diminutos,
y el fuego genital transformado en delicia
corre por los delgados caminos de la sangre
hasta precipitarse como un clavel nocturno,
hasta ser y no ser sino un rayo en la sombra.

Pablo Neruda

Te amo

No te amo como si fueras rosa de sal,
topacio o flecha de claveles que propagan el fuego:
te amo como se aman ciertas cosas oscuras,
secretamente, entre la sombra y el alma.

Te amo como la planta que no florece
y lleva dentro de sí, escondida,
la luz de aquellas flores,
y gracias a tu amor vive oscuro en mi cuerpo
el apretado aroma que ascendió de la tierra.

Te amo sin saber cómo, ni cuándo, ni de dónde,
te amo directamente sin problemas ni orgullo:
así te amo porque no sé amar de otra manera,
sino así de este modo en que no soy ni eres,
tan cerca que tu mano sobre mi pecho es mía,
tan cerca que se cierran tus ojos con mi sueño.

P. Neruda

Levantarse


Sin papeles


Che Guevara


Pequeña rosa

Pequeña,
rosa pequeña,
a veces,
diminuta y desnuda,
parece
que en una mano mía
cabes,
que así voy a cerrarte
y a llevarte a mi boca,
pero
de pronto
mis pies tocan tus pies y mi boca tus labios,
has crecido,
suben tus hombros como dos colinas,
tus pechos se pasean por mi pecho,
mi brazo alcanza apenas a rodear la delgada
línea de tu luna nueva que tiene tu cintura:
en el amor como agua de mar te has desatado:
mido apenas los ojos más extensos del cielo
y me inclino a tu boca para besar la tierra.

Pablo Neruda

Siempre amanece


Libertad


Nada imposible


Neruda


Tu voz


Momentos felices


Bouquet


Anoche soñé


La cima del cielo


Ser agradable


Esperanza


Lo mejor


El insecto

De tus caderas a tus pies quiero hacer un largo viaje.
Soy más pequeño que un insecto.
Voy por estas colinas, son de color de avena,
tienen delgadas huellas que sólo yo conozco,
centímetros quemados, pálidas perspectivas.
Aquí hay una montaña.
No saldré nunca de ella.
Oh qué musgo gigante!
Y un cráter, una rosade fuego humedecido!
Por tus piernas desciendo
hilando una espiralo durmiendo en el viaje
y llego a tus rodillas
de redonda dureza como a las cimas duras de un claro continente.
Hacia tus pies resbalo,
a las ocho aberturas de tus dedos agudos, lentos, peninsulares,
y de ellos al vacío de la sábana blanca caigo
buscando ciego y hambriento tu contorno de vasija quemante!

P. Neruda

Soñaré


Sin prisas


Ana y sus bitas